Para dar servicios de vigilancia y seguridad en filtros interiores y salas de espera del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la Secretaría de Marina contrató de forma directa y sin licitación a dos empresas las cuales están relacionadas con personas bajo investigación por posible tráfico de armas.
El tema es especialmente delicado pues se espera una afluencia importante de visitantes en la terminal aérea con motivo del arranque del campeonato mundial de futbol el 11 de junio.
El núcleo de la controversia radica en que dos de las empresas beneficiadas, entre ellas SEICSA. De acuerdo con una causa penal de la Fiscalía General de la República (FGR), socios y apoderados de estas compañías (como Jorge Alberts Ponce) figuran en una investigación que documenta cómo se utilizaron cinco empresas de seguridad privada para adquirir, rematricular y desviar armamento hacia grupos criminales. Además, algunos de los involucrados tienen nexos empresariales con la red que participó en el megafraude a Segalmex.
La investigación revela además que las empresas favorecidas en los distintos contratos en realidad están vinculadas por terceras personas y parece ser un sol mucle que ha acaparado estos servicios.
Monto: 1 mil 194 millones de pesos es el monto de los contratos.
Implicados: Jorge Enrique Alberts Ponce, alias “Yoryi”, y a Sandalio Alfonso Sainz de la Maza Zúñiga, y las empresas.
Impacto: Además de la potencial corrupción detrás de las contrataciones, preocupa en términos de seguridad la adjudicación de contratos de este ramo a accionistas con posibles conflictos con la ley.
Difusión: Fue portada en el diario Reforma y retomada por al menos ocho medios más.